Las faltas de ortografia



Escribir bien y ser un buen escritor no siempre van de la mano. Es decir, que uno puede tener grandes ideas, pero no ser capaz de escribirlas correctamente. Para desempeñar el oficio de escribir se requieren muchas habilidades; entre ellas, el saber contar historias, ordenarlas, despertar interés, provocar emociones, redactar de forma literaria y conocer la ortografía. Los escritores tienen todos estos ingredientes en diferentes proporciones.

Gabriel García Márquez habló hace años de la necesidad de «jubilar la ortografía», unificar bes y uves, suprimir las haches… De él se dice que, pese a sus muchos años de práctica como periodista y escritor, se peleaba con la ortografía constantemente. Su reivindicación no era nueva; mucho antes, Juan Ramón Jiménez, premio nobel de literatura, decidió adoptar su propia ortografía y dejar sus escritos llenos de lo que la Academia considera incorrecciones y cualquier adolescente de secundaria sabría corregir.

Desde hace poco sabemos que Jane Austen, que parecía tan perfecta y perfeccionista, escribía fatal, lo cual ha sorprendido a quienes han tenido ocasión de ver sus manuscritos casi dos siglos después de su muerte. Y lo mismo pasaba con Hemingway, Faulkner o el también premio nobel, el insigne poeta William Butler Yeats.

Se han diseccionado detenidamente textos escritos en castellano medieval, empezando por el célebre Poema del Mio Cid, y la sorpresa ha sido mayúscula” explica el doctor Arístides Avellanos, catedrático de filología española. La totalidad de los textos medievales que han sido analizados ha mostrado tener numerosas faltas de ortografía y gramática, dejando en evidencia la solidez de quienes los produjeron.
Ya es seguro que Fernando de Rojas, Jorge Manrique o incluso Miguel de Cervantes cometian tales faltas.

un profesor de Lengua y Literatura asegura ;
Escribo con frecuencia. Sin embargo, ya he cometido dos faltas de ortografía notorias en la escritura de un bloc, que me han sido advertidas oportunamente por dos amigos en sus comentarios. ¿Por qué ha ocurrido?, me pregunto.

Veamos. La primera fue “coartada”, escrita con una “h” intercalada intrusa. Yo creo que el error, en mi caso, se ha producido por la interferencia de “cohabitación” y “cohorte”. También, por cierta tendencia a la “sobrearticulación” de las sílabas y vocales (propio de profesores de Lengua), marcando su diferenciación y tratando de evitar un diptongo inexistente. Algo parecido, creo, me ha sucedido con “obnubilación”, escrita con una “v” inoportuna. Aquí no he caído en la cuenta, para salir de la duda, de que la palabra proviene de “nube”, como bien me advirtió Esteban Martínez, y yo no dudo sobre esta “b”, ya que cada año repito a mis alumnos que es fácil recordar que las nubes van por el cielo, por lo alto, así que se escribe con “be alta” (o “uve alta”, ya sea que nos fijemos en el fonema /b/ o en la letra v). La “v” se coló también, creo, porque su pronunciación es más fricativa que oclusiva, al estar entre dos vocales débiles, /u-i/. Sabemos que este rasgo articulatorio ya no sirve para diferenciar semánticamente las palabras, por lo que los lingüistas hablan acertadamente de un solo fonema /b/ en el caso del español. Quizás hubiera que tener en cuenta también la estadística, o sea, la mayor o menor frecuencia de palabras terminadas en “b/vilación”. No sé, pero me parece que es mayor la terminación “-vilación” que “-bilación”. Quizás alguno se entretenga en comprobarlo y nos saque de dudas.

Estas reflexiones más o menos intuitivas me llevan a una conclusión: las faltas de ortografía no se cometen porque sí, sobre todo en el caso de los que estamos acostumbrados a escribir, sino que responden a algún motivo más o menos oculto, entre los que cabe suponer que se encuentren también resortes “inconscientes” o de indagación psicoanalítica, más o menos sorprendentes o perturbadores. Lo importante, en cualquier modo, es descubrir lo que hay detrás del error. De todo puede aprender uno, incluso a ser humilde, porque yo creo que todos “cometemos” faltas de ortografía. Bastaría recordar el nombre de grandes y hasta inmensos escritores que escribían con llamativas faltas de ortografía.

-Un saludo espero que a los buscadores de faltas de ortografia , esos que son de tapa de libro y de avido boligrafo-espada en ristre , les alla sido de ayuda y enrriquecimiento el saber que ;

No importa si eres un gran escritor reconocido , una ama de casa que escribe con poco tiempo ya que es bien sabido o un simple blogero que intenta explicar lo que de su boca por mil motivos no a salido ...

``Lo unico que inporta de verdad es el mensaje que se quiere dar o incluso a mucho escarbar
      si lo que  lees te hace sentir , pensar o soñar . ´´

Rafael Lorente 2014 ya que el 13 no me vá


No existen más que dos reglas para escribir: tener algo que decir y decirlo.
Oscar Wilde (1854-1900) Dramaturgo y novelista irlandés.
 

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